2 y 4 de diciembre. Estadio River Plate.Entradas a la venta a partir de hoy.
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La versión teatral del Diario de Anna Frank, cuyas últimas funciones se dan este mes en el Multiespacio Los Angeles (se despide el 27 de septiembre) resulta realmente muy agradable de ver. Son para destacar los aciertos en la adaptación del texto y la mano firme de Helena Tritek en la dirección. Todo ello, sumado a la excelente interpretación de la protagonista Vanesa González y a la calidad general del resto del elenco, convierten a la obra en una experiencia para disfrutar. No por nada la obra se alzó con tres premios ACE y dos premios Clarín el año pasado.
El regreso del más puro Quentin Tarantino ya es en sí mismo un motivo para celebrar. El director que saltó a una fama impensada con Pulp Fiction y deslumbró a todo el mundo con sus dos Kill Bill, sigue haciendo gala en su última película de una forma de narrar única en su género. Planteada en 5 capítulos, la historia retrata las aventuras de un grupo de judío-americanos cuyo único propósito es amasijar nazis de las formas más crueles posibles, para luego cortarles el cuero cabelludo (a lo apache) y marcarles, cual mensaje mafioso y/o advertencia, una cruz esvástica en la frente. El batallón es liderado por un Brad Pitt cercano a aquel gitano de Snatch o, al momento de hacerse conocido, a ese perverso bandido de Kalifornia, con un perfecto dominio de los tiempos y de su primitivísimo acento sureño. Pero él y sus hombres no van por gloria alguna, sólo quieren hacerse temer, matan por placer, como el policía de Tarantino en Perros de la calle, encarnado entonces por Michael Madsen.