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domingo, 6 de septiembre de 2009

El Diario de Anna Frank

La versión teatral del Diario de Anna Frank, cuyas últimas funciones se dan este mes en el Multiespacio Los Angeles (se despide el 27 de septiembre) resulta realmente muy agradable de ver. Son para destacar los aciertos en la adaptación del texto y la mano firme de Helena Tritek en la dirección. Todo ello, sumado a la excelente interpretación de la protagonista Vanesa González y a la calidad general del resto del elenco, convierten a la obra en una experiencia para disfrutar. No por nada la obra se alzó con tres premios ACE y dos premios Clarín el año pasado.
La historia de la niña judía que cuenta en su diario íntimo (el más leído del mundo) la invasión de los nazis a Holanda, desde la buhardilla que ofició de escondite para su familia entre los años 1942 y 1944, sigue resultando dramática y conmovedora. La pieza alterna pequeños monólogos de la pequeña Anna dirigidos al público, con la representación de la difícil convivencia entre los Frank y los Van Daan en tan pequeño espacio, y en ese sentido resulta clave la certera iluminación de Omar Possemato. La escenografía de Carlos Di Pasquo es estática mas bien distribuida en el espacio y, el vestuario, a cargo de Seedy González Paz, sin duda resulta otro aspecto para resaltar por su buen tino.
Los picos emotivos, los miedos y las riñas internas de la convivencia aparecen logrados, principalmente porque la impecable Anna construida por González se halla muy bien acompañada por sus padres: Otto, perfectamente retratado por Norberto Díaz, y Edith. La familia Van Daan resulta también fielmente interpretada, aunque con algunos altibajos. Gustavo Rey (Sr. Van Daan) y Marcos Woinski (Sr. Kraler) están correctos, aunque no logren dotar a sus personajes de toda la emotividad que éstos les requieren, y conforman en su papel las sutiles Corina Fonrouge (Margot Frank) y Dalia Elnecavé (Sra. Miep).
Pero volvamos a Vanesa González, porque su actuación es descollante. Esta joven actriz de 22 años, que aparenta bastante menos y logra hacer creer que es una niña de 13 o 14, se brinda entera y con excelentes resultados, ya que consigue dotar a su personaje no sólo de credibilidad, sino también de una mezcla de emociones encontradas (esperanza, temor, ingreso a la pubertad, amor, culpa, alegría) que transmite al público con absoluta naturalidad. Un gran acierto su elección, que dio lugar a un papel brillante.

Multiespacio Los Angeles. Av. Corrientes 1764.
De miércoles a sábados a las 21 hs. Domingos 20 hs.
(publicado en La Guía del Ocio en Buenos Aires)

viernes, 28 de agosto de 2009

Cronología de un desborde

A partir del concepto de panóptico, esa cárcel de máxima seguridad ideada por el filósofo inglés Jeremy Bentham y popularizada luego por Michel Foucault, consistente en una torre central de vigilancia rodeada de una circunferencia de celdas cuyos prisioneros tienen la impresión de ser observados constantemente, Ciudad Cultural Konex presenta esta cronología que plantea la anulación del sujeto en un marco social controlado compulsivamente hasta la alienación.
Abordada conceptualmente desde lo audiovisual, en su inicio ya la obra interpela a un espectador que difícilmente salga indiferente de esta original experiencia. La interminable sucesión de imágenes, acompañada constantemente por música de los estilos más diversos, transmite una sensación de velocidad abrumadora característica del mundo posmoderno, mientras seis actores semidesnudos se limitan a expresar la desesperación de los personajes únicamente con sonidos guturales.
La pantalla va entregando íconos que conducen a la idea de una sobresaturación en la información y de lo efímero de las cosas, a la vez que aparece y desaparece ese enorme ojo opresor que todo lo ve y, por su parte, el hombre nunca logra verse a sí mismo.
Miedo, culpa y dolor son los tres títulos escogidos para dar paso a la representación de esta búsqueda sin fin hacia la esencia interna de un sujeto teledirigido, que ni siquiera es capaz de percibir que, entre tanto, una gruesa gota cae ininterrumpidamente sobre su cabeza, a modo de tortura, de muerte lenta. Del ácido enfoque de la obra no saldrán indemnes ni la familia, ni la religión (el video que presenta a los distintos símbolos religiosos como siniestros engranajes maquínicos no tiene desperdicio).
Es entonces la propuesta dinámica y profunda, además de original, y da paso a la inevitable reflexión acerca de la incomunicación en las relaciones humanas: el hombre ciego, culposo y acomplejado se deja llevar de las narices por un enorme e invisible aparato de dominación. Y después está el vacío.

Ciudad Cultural Konex. Sarmiento 3131.
Viernes 21 hs.
(publicado en La Guía del Ocio en Buenos Aires)

miércoles, 12 de agosto de 2009

Entre el sentimiento y el qué dirán

La versión argentina de Gorda, esa gran obra del estadounidense Neil Labute, aparece muy afilada, no sólo por la calidad general de sus intérpretes, sino también porque el director Daniel Veronese le imprime una mirada local, contemporánea y perfectamente reconocible en nuestra sociedad.
Dividida en siete actos concatenados mediante la acertada escenografía rotatoria de Alberto Negrín, la historia transcurre a partir del encuentro casual entre Tommy y Helena: él caerá cautivado por la personalidad de esa chica distinta, en todo el sentido de la palabra, a lo que estaba acostumbrado.
A partir de allí deberá lidiar con los prejuicios propios y de su entorno laboral, que lo llevarán de aquí para allá en una oscilación emocional interminable. Y los rutilantes y crudos diálogos, si bien parten encarados desde el lado cómico del asunto, seguramente dejarán pensando a más de uno.
Es impecable el trabajo de Goity, sobre todo en lo humorístico. La Helena de la catalana Mireia Gubianas está llena de gracia y desparpajo y el oficio de Jorge Suárez le sobra para encarnar a su frívolo oficinista. Y María Socas, si bien con algún desajuste, logra completar un elenco casi sin fisuras en una puesta magnífica.

Paseo La Plaza. Av. Corrientes 1660.
Mié, Jue y Dom 20.30 hs. Vie y Sáb 20 y 22 hs.
(publicado en La Guía del Ocio en Buenos Aires)

viernes, 31 de julio de 2009

Todos los viernes