Para el editor de la empresa on line Teseo, Octavio Kulesz, "si bien es cierto que nadie leerá La guerra y la paz en un celular, las nuevas generaciones incorporarán nuevas formas de lectura de manera natural. Cada vez más, el tiempo de ocio y el productivo se interrelacionan. Y, a su vez, dentro del ocio se conectan otras áreas". Da este ejemplo: "Un joven lee en un dispositivo digital la novela Crímenes imperceptibles, de Guillermo Martínez. Quizá quiera saber más sobre Oxford y navegue por el sitio de la universidad británica".
(de la nota el consumo cultural no distingue ocio de trabajo, publicada en La Nación de ayer)