En un principio, desde hace unos cuantos años, las opiniones que vuelcan los fanáticos de algunos programas de ficción en los distintos foros de discusión de la Red resultan muy útiles a productores y guionistas para orientarse a la hora de continuar con alguna línea argumental de la historia, para dar por terminada otra o para empezar a pensar en alguna nueva. Lo mismo ocurre con los comentarios que consiguen generar algunos personajes de ficción (o los actores que los interpretan en la pantalla chica) a la hora de medir la popularidad y el consiguiente crecimiento que pueden llegar a tener en la estructura del programa.
(de la nota la pantalla chica se hace en la web, publicada en La Nación de ayer)